Caracas, 8 de septiembre de 2019. En una entrevista al Coordinador Nacional de UPP89, Reinaldo Quijada, fija posición sobre las recientes decisiones del Presidente Maduro de decretar la alerta naranja por un eventual ataque desde Colombia, la realización de ejercicios militares a realizarse a partir del 10 de septiembre y el despliegue de unidades misilísticas en la frontera con Colombia, y sobre la decisión de la FARC de retornar a la lucha armada.

A continuación texto completo de la entrevista:

¿Qué opinión tiene usted con relación a la decisión del Presidente Maduro de decretar la alerta naranja ante una eventual amenaza de agresión de Colombia contra Venezuela? 

El tema de las relaciones entre Venezuela y Colombia es un tema muy complejo. Hay verdades, medias verdades y mentiras de lado y lado. Bien viene al caso, la frase del escritor inglés, Oscar Wilde: «La verdad rara vez es pura, y nunca es simple». Del lado de Colombia. Es un hecho que existen bases militares de EE.UU. en Colombia y que el gobierno de Duque es un aliado del gobierno norteamericano e, ideológicamente, es opuesto al gobierno de Maduro. Pero, en estos momentos, al menos en estos momentos, no creemos que haya ningún interés de Colombia en agredir a Venezuela. Ellos tienen sus propios problemas, uno de ellos es que han hecho grandes esfuerzos en firmar los acuerdos de paz y estos hoy se ven amenazados por los anuncios recientes de varios líderes importantes de la FARC de regresar a las armas. Del lado de Venezuela. El gobierno de Maduro no sabe qué hacer con el tema económico. El promocionado Plan de Recuperación Económica, Crecimiento y Prosperidad que el pasado 17 de agosto cumplió un año del inicio de su ejecución ha sido un fracaso total. No se ha recuperado el poder adquisitivo del venezolano, no se han logrado los equilibrios macroeconómicos, el déficit fiscal cero y la promesa de no hacer más emisiones de dinero inorgánico han sido una farsa más, no se han controlado los precios, ni se ha recuperado la producción. El gobierno no sabe qué hacer con el salario mínimo, pareciera haber percibido finalmente que aumentarlo o no aumentarlo no es una solución. ¿Ante esta ineptitud tan evidente, a qué recurre? Al libreto de la agresión militar de Colombia. A la mentira continuada, a la farsa, a la comedia bufa para encubrir la realidad económica dramática que vive el venezolano. Y escuchamos el anuncio de la alerta naranja, de los ejercicios militares y del despliegue de un sistema de misiles en frontera. Todo esto, adornado con declaraciones grandilocuentes y ridículas. El Presidente Maduro declara en la Universidad Militar Bolivariana que «En Venezuela se está determinando el futuro de la humanidad» y, al mismo tiempo, el Presidente de la ANC, Diosdado Cabello señala que «los pueblos del mundo ven a Venezuela como un ejemplo, como el Vietnam de los 60″. Se dice cualquier disparate con tal de perpetuarse en el poder. Esa es nuestra triste realidad de una dirigencia que no entiende la trascendencia de la acción política. 

¿Qué implicaciones tiene en este eventual conflicto binacional el anunciado retorno de la FARC a la lucha armada?

Es otro tema complejo y es difícil opinar a la distancia. Quizás tengan motivos válidos, Iván Márquez y otros líderes de la FARC, cuando denuncian que se ha incumplido el Acuerdo de Paz y que han sido asesinados, en los últimos dos años, más de 500 líderes sociales y excombatientes. Este es un hecho alarmante. Sin embargo, otro líder fundamental de la FARC, como Timochenko, también señala que el alzamiento armado carece, hoy día, de sentido y pide no apartarse de los pactos de paz. De nuevo, la verdad no es «ni pura, ni simple». El gobierno de Maduro sin ninguna duda utilizará este hecho en su falso libreto antiimperialista y en su rol predilecto de víctima. 

¿Estamos a las puertas de un conflicto armado internacional o con Colombia?

No. En lo absoluto. Lo descarto totalmente. El conflicto nuestro es interno, aunque ciertamente con lamentables repercusiones internacionales. Pero no será bélico. Lo que si pudiéramos afirmar, sin temor alguno a equivocarnos, a tenor de las afirmaciones del Presidente Maduro y de Diosdado, que si Venezuela y su gobierno son el «ejemplo» a seguir por los pueblos del mundo, si Venezuela es el «Vietnam de los 60» y si, en nuestro país, con el gobierno de Maduro y el Psuv, «se está determinando el futuro de la humanidad», tenemos que darle la mala noticia al mundo que el destino de los pueblos y de toda la humanidad es, poco menos, que espantoso, espeluznante, apocalíptico, macabro y terrorífico. Afortunadamente, y esa es la buena noticia, como dice una profecía mitológica, «Todo lo que es, tiene su fin». 

Con información de Prensa UPP89.

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