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(Opinión) Trascender para derrocar el terrorismo que nos ocupa. Por Américo De Grazia

Por Punto de Corte
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Foro-Debate|Dip. Américo De Grazia: La PNC se ha convertido en el movimiento de masas más importante de Venezuela

Artículo escrito en exclusiva para PuntodeCorte.com

Alcalá de Henares – España, 2 de Junio de 2020.
Por Américo De Grazia*
@AmericoDeGrazia

Hoy más que nunca se requiere creatividad política, iniciativa en la ardua tarea de desafiar a la tiranía, propósito de enmienda en corregir y sobreponernos a las dificultades y obstáculos interpuestos por el régimen en franco abuso del poder, con cínicas prácticas que subvierten el orden jurídico y las elementales reglas democráticas.

Ellos, los esbirros, usan las reglas mientras les favorecen y las revierten y violan cuando lo estiman necesario o útil. Y en eso huelgan los ejemplos a lo largo de los últimos 21 años.

De ahí la necesidad de reinventarnos y, con ello, incidir en la realidad que estimamos vulnerar para restablecer la democracia y la libertad perdida. En el entendido, a la luz de los acontecimientos presentes, que no es suficiente con sustituir a quien hoy usurpa el poder sino, por el contrario, cambiar el modelo del mismo.

El pasado que antecedió a la tragedia presente, en el mejor de los casos, se agotó como modelo; mientras que el presente que nos subyuga fracasó irremediablemente. En consecuencia es fácil concluir que necesitamos un nuevo modelo democrático para reinventar a Venezuela.

Que Venezuela adquiera una cultura sustentada en valores ciudadanos y no militares o cuartelarios. Que se proponga modelar una economía altamente productiva e innovadora, con énfasis en los emprendedores, para contrarrestarla al ejercicio rentista, extractivista y monoproductor. Sustituir el centralismo por el federalismo descentralizado que empodere a los ciudadanos de soluciones basicas de sus más elementales servicios. Apuntar en el trabajo decente y no en populismo mendicante. Con viabilidad ecológica para hacerle frente a la locura contaminante y depredadora del presente. Que la probidad de la justicia desplace la impunidad. Que la transparencia termine sepultando a la plaga de la corrupción. La democracia tiene que convertirse en una cultura colectiva, opacando la modelación autoritaria del presente. La institucionalidad es un espacio para sustituir al caudillismo mesiánico. Mientras todas estas metas y objetivos superiores se materialicen, debemos hacer de la democracia un instrumento inteligente, que dé respuestas oportunas y en tiempo real a las ingentes necesidades colectivas abrumadas por las necesidades que comprometen la viabilidad de la nación.

Para lograr estos propósitos debemos conjugar dos tareas prioritarias:

Crear una organización o partidos con vocación de poder para cambiar la estructura que impera y fortalecer una sociedad civil capaz de cambiar la naturaleza del poder. Pareciera lo mismo pero no lo es. Sin una sociedad civil fuerte, liderizada por Martín Luther King, a favor de los derechos civiles en EEUU, Obama no hubiese podido sentarse en la Casa Blanca. En consecuencia la Sociedad Civil funciona como elemento de contra poder. Se complementan con aquellos que aspiran el poder para cambiar sus realidades. Pero tienen propósitos distintos. Los primeros, son instrumentos para el estado al servicio colectivo, el otro, herramienta colectiva , para servir al ciudadano.

Imperativo para derrocar la narco dictadura es, primero la resiliencia organizativa que trascienda al concepto de unidad táctica de los partidos, para sustituirla por la unidad de objetivos superiores. Equivale a decir, privilegiar los intereses del país, por encima de los partidos. A manera de inventario, en un ejemplo práctico, anteponer una sola fachada electoral y no el carnaval mezquino del juego de barajitas o en su defecto, la clásica sopa de letra. El segundo elemento es trascender a los liderazgos de turno, privilegiando la estrategia necesaria. Tercero, trascender al inquilinato de la Casa Blanca o el de los aliados. Cuarto, trascender a las sanciones ejercidas contra siniestros personajes de la tiranía. Quinto, trascender al cronometro de los criminales. No se debe seguir jugando con sus reglas, ni sus tiempos. Por ello, es pertinente no sujetar nuestra lucha por la libertad de Venezuela a la legitimidad de la Asamblea Nacional, o los lapsos que intentan oponernos. Sexto, trascender en las formas organizativas, continuar en la infatigable tarea de organizar al pueblo en tantas maneras como sea necesario y en múltiples iniciativas que desemboquen en organización. Sencillas, útiles y representativas. Séptimo, trascender al electoralismo para que este no se convierta en modo alguno en elemento legitimador del régimen. Octavo, trascender en la narrativa. Nuestro discurso tiene que ser coherente con nuestras acciones. Así es como entendemos la idea que no puede transformarse en palabra, no es buena. Si por el contrario, la palabra no puede transformarse en acción, no es válida. Noveno, mantener la iniciativa, anticipar los escenarios. Construirlos. Diseñar el necesario, como quien planifica una jugada maestra sobre el tablero de ajedrez. Décimo,trascender a lo ideológico, esto va más allá de Izquierda o derecha. Poco aporta al desenlace y le sirve a la estrategia del régimen. Distraernos, dividirnos, confrontarnos. La caracterización del régimen es de organización criminal. Terrorista, narcodictadura. Mientras la nuestra, es democráticos, plurales y diversos.

(*) Diputado de la Asamblea Nacional por el estado Bolívar

* Punto de Corte no se hace responsable de las opiniones expresadas en los artículos, quedando entendido que son de entera responsabilidad de sus autores.

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