Caracas 25 de abril de 2018/-. El TSJ legítimo luego de sesionar en recintos auxiliares informó mediante su cuenta en Twitter que ya tienen sede física en la Ciudad de Panamá.

El 24 de abril colgaron una fotografía de la fachada del edificio acompañada del mensaje «Continuamos la búsqueda de La Paz y justicia en Venezuela«.

La inauguración de la estructura contó con el apoyo de la Comisión Panameña por los Derechos Humanos, la Federación Interamericana de Abogados y el Colegio Nacional de Abogados de Panamá.

Desde su instauración en octubre del 2017 y la activación de mecanismos jurídicos para enjuiciar al presidente Nicolás Maduro Moros, ha sido objeto de críticas. Usurpación de funciones y su funcionamiento desde el exterior del país, han sido los puntos más objetados por los organismos venezolanos.

-¿Cómo se instauró?

Recordamos el nombramiento de ‘magistrados exprés‘ de la Asamblea Nacional oficialista saliente -La oposición tomaría posesión en enero de 2016-. A principios de julio del 2017 la AN, de mayoría opositora, nombró nombró a 13 magistrados principales y 20 suplentes, en sustitución de los exprés.

El 20 de julio del 2017 el TSJ, mediante la Sala Constitucional declaró nula la decisión del Parlamento. El TSJ alertó que se trataba de delito de “usurpación de funciones” y con articulación de los cuerpos de inteligencia del Estado detuvieron a varios de los juristas nombrados , Ángel Zerpa, Jesús Rojas y Zuleima González; Zerpa incluso fue procesado por la justicia militar.

Al materializarse la persecución los magistrados decidieron instalarse como TSJ en el exilio. La sesión de nombramiento tuvo lugar en la Plaza Alfredo Sadel, mientras que la ceremonia de toma de posesión tuvo lugar en la sede de la OEA en octubre de 2017. Una vez fuera de Venezuela, los magistrados suplentes fueron promovidos a principales para cumplir con el número completo y conformar una sala e incluso la Sala Plena.

-Ajá pero ¿Es legal o no?

El Parlamento sólo eligió a 13 magistrados principales y 20 suplentes para remplazar a los nombrados de manera “exprés” e irregular en diciembre de 2015. Lo que preveía la AN era que los designados se unieran al resto de los 19 principales restantes en ejercicio en el TSJ y a los trece suplentes. Es importante aclarar que el nombramiento de estos magistrados no fue con ninguno de estos fines:

  • No fueron designados para formar un nuevo TSJ
  • Ni para sustituir al existente,
  • No se constituyeron como un TSJ paralelo

Al constituirse los magistrados en el exilio -en un tribunal independiente, diferente y separado al TSJ con sede en Venezuela- fueron más allá de lo que la AN aprobó al designarlos.

En segundo lugar, para conferir su investidura a los magistrados nombrados luego de la juramentación es el cumplimiento del requisito en la toma de posesión de sus cargos dentro de los siguientes 10 días (artículo 40 de la LOTSJ). Este requisito no se cumplió por que la inteligencia del Estado inició la persecución de los magistrados.

Otro aspecto que pone en duda su legalidad, es el principio de territorialidad. Expresamente la CRBV indica que la ciudad de Caracas es el asiento de los órganos del Poder Nacional. Sin menospreciar que el ejercicio de las funciones pueda ser ejecutado en otros lugares de la República, pero siempre dentro de los límites geográficos del territorio nacional.

-Finalmente, ¿Sus decisiones tienen valor?

No se trata de un tribunal propiamente dicho por no haber sido sus magistrados designados para conformar uno, sino para integrarse al TSJ en ejercicio en el país.  La aplicación de sus decisiones son materialmente imposible a lo interno del país y a lo externo también parece ser compleja la práctica.

Con información de Tal Cual