Caracas, 12 de mayo de 2018/-.

Por: Javier Vivas Santana

Pescao Salao (…) Ante las barbaridades que cometen delincuentes y asesinos en el país no podemos callar, máxime si éstas ocurren con el beneplácito de quienes deberían ser los primeros en condenar tales hechos de violencia individual y colectiva.

En Venezuela cuando vemos acciones vandálicas con total impunidad, como por ejemplo, las que ocurren contra médicos, enfermeras, pacientes y periodistas que cubrían la información sobre las protestas del personal de salud ante las deficiencias y  la quiebra asistencial en la que se encuentra el hospital Vargas en plena capital del país, originadas por grupos paramilitares, sin que cuando menos haya algún pronunciamiento de un ente oficial por la seguridad de los ciudadanos, demuestra que éstos grupos han sido conformados por el neonazismo madurista para defender una supuesta “revolución”, sobre la cual pretenden que toda la sociedad se arrodille ante los designios de unos desadaptados y enfermos del poder, quienes desde lo más alto de su cúpula han llegado a afirmar que no abandonarán ese mismo poder “ni con votos, ni con balas”.

En efecto, tales paramilitares o fuerzas de choque paraestatales llamados “colectivos armados” no sólo actúan con toda la venia del gobierno madurista, sino que además se pasean y retratan con altos funcionarios del Estado, en este caso de las distintas ramas que integran el poder Ejecutivo  y generales de la “fuerza armada” , razón por la cual, las evidencias no sólo se manifiestan en la praxis cuando semejantes grupos de delincuentes cometen sus fechorías, sino que esos mismos malandros, teniendo entre uno de sus principales jerarcas a Valentín Santana sobre quien incluso existe una orden de captura ordenada por el presidente fallecido Hugo Chávez, el madurismo la ignora, y por el contario, se asocia con ellos como parte de su “gobierno al servicio del pueblo”.

Hechos como los ocurridos en el hospital Vargas, y también en otros escenarios y espacios tanto de la administración pública, como en las ciudades y pueblos, cuando el pueblo protesta por escasez de alimentos, medicinas, o por el colapso de los servicios públicos, en especial de agua y electricidad, pero muchas de estas concentraciones son disueltas por grupos que alegando el ejercicio de una “revolución” aparecen con armas de todo calibre, y además encapuchados con voz altisonante emitiendo consignas en favor de Maduro y sus “compinches”, no quedan dudas que el propio presidente de la República es el jefe reconocido por esas bandas, pero Vladimir Padrino al ser el ministro de la defensa y, mostrar máxima pasividad ante las acciones de violencia que ejecutan los colectivos armados, es obvio que avala los hechos en contra de quienes protestan, y hasta que no se demuestre lo contrario, es uno de quienes ordena el secuestro sobre los comunicadores sociales, así como la destrucción de sus equipos de trabajo.

El país está inmerso en una profunda crisis política, económica y social, que se ha multiplicado por la inmoralidad de un gobierno y sus zascandiles, panegíricos y claque (incluyendo sus “intelectuales” y “escritores”), quienes sólo desean ver a los venezolanos muertos en las puestas de los hospitales hasta por la falta del más mínimo medicamento, mientras los médicos y enfermeras, así como el resto del personal asistencial son reprimidos, asaltados, secuestrados, y que hasta pudieran ser asesinados por los colectivos armados, como han sido los deplorables hechos que ocurrieron en el hospital Vargas.

Nicolás Maduro y Vladimir Padrino son quienes comandan los colectivos armados. Ya no hay duda. Ellos son los responsables de una sociedad anarquizada, destruida y llena de impunidad. Si el madurismo continúa en el poder solo los delincuentes y asesinos como los colectivos armados serán los dueños de Venezuela. Esperemos que las espinas de cualquier próximo pescao salao que venga de esos “colectivos” no vayan a quedarse en la garganta de algún madurista (…)

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Mar adentro (…) El pasado 10-5-2018, Nicolás Maduro estuvo en Nueva Esparta, en donde su equipo de “campaña” salió muy regañado en especial por la pírrica asistencia a su “concentración” en la calle Igualdad de Porlamar, a pesar que de que habilitaron, además de todos los autobuses rojos-rojitos que quedan en funcionamiento, hasta las mezcladoras de cemento (producto que por cierto no se consigue desde hace mucho tiempo), para transportar gente. Apenas dos cuadras pudo “llenar” de forma obligada y amenazadora el mal llamado “protector” Dante Rivas para el presidente-candidato. De las escuelas y liceos adscritos al ministerio de “educación” cada director tuvo a su vez que llevar no menos de 20 asistentes, entre docentes y trabajadores de cada plantel, y en algunos ni siquiera pudieron llenar la cuota. Prácticamente nadie asistió por el sector salud. Apenas los empleados de las 10 alcaldías oficialistas asistieron, y bajo el chantaje del despido si alguno faltaba en esa “convocatoria” política.  Fue un fiasco su visita a Nueva Esparta.

No podemos ignorar que en la visita presidencial, Maduro “inauguró” unos apartamentos de un complejo residencial de nombre Luisa Cáceres de Arismendi, ubicados en el sector “La Auyama”, también en Porlamar, sobre el cual denunciamos en su momento que existió sobrefacturación en la compra de materiales, así como numerosas deudas con proveedores y trabajadores,  pero además este “urbanismo” presenta severas fallas de infraestructura, y por si fuera poco, no se planificó la construcción de nuevas instalaciones educativas, lo cual viene a colapsar las existentes de la zona, como son la escuela “Víctor Cedeño” y el liceo “José Augusto de León”, que de por sí, ambos se encuentran bastantes deteriorados. Nos preguntamos ¿Dónde van a meter a toda esa población estudiantil?

Por cierto, la política de Chávez fue de construir viviendas de tres habitaciones y dos baños para el pueblo y con mínimo de 70 metros cuadrados, para acabar con aquellas “cajitas de fósforos” como les llamaba, a las “soluciones habitaciones” de anteriores gobiernos. Pues bien, Maduro volvió a tales políticas, y la mayoría de los 1584 apartamentos que “inauguró” en esta oportunidad responde a tales características de dos habitaciones, un baño y 50 metros cuadrados, es decir, podemos afirmar que con el madurismo volvieron las “cajas de fósforos”, y con diseño de arquitectos chinos que se inspiraron en muchos de los complejos habitacionales que se construyen en Corea del Norte, y sin ningún tipo de plantación, ni árboles, salvo algunos dátiles trasplantados para la “ocasión política”. ¿Será qué los maduristas piensan que nunca podrán ahogarse estando en mar adentro? (…) Veremos que nos dice el tiempo.

Espinitas

  • A propósito de la visita presidencial a Nueva Esparta, también sirvió para quitarle al gobernador Alfredo Díaz, otra de sus competencias, en este caso de la empresa Sanear, la cual es la responsable en la recolección de los desechos sólidos, y que fue entregada por el exgobernador Carlos Mata Figueroa en completo estado de abandono, al punto que la mayoría de sus camiones quedaron hasta sin cauchos. Gobernador si en algo le sirven estas palabras: “Deje que la bazofia se quede con la basura”.4

  • En los “simulacros electorales” efectuados en las ciudades de San Cristóbal, Barinas, Valencia, San Felipe y San Félix nos llegan denuncias que los empleados públicos, así como militares cumpliendo “resguardo” ese día, o asignados al “plan República” del próximo 20 de mayo, los funcionarios del Consejo Nacional Electoral (CNE), o algunos suponemos del partido oficialista haciendo las veces de “miembros de mesa”, obligaban a los asistentes a votar por Maduro, y firmar su “voto tipo ensayo” en el punto rojo correspondiente. Como me lo dijo un buen amigo: “Si esto prevalece en otras regiones, la susodicha elección es una muerte avisada. Es una aberración” ¿Qué responden el comando de Henri Falcón Lara o los otros candidatos sobre tales denuncias?
  • El pasado 9-5-2018 parte del oriente del país, entre ellos Nueva Esparta se quedó sin comunicaciones de Movilnet y Cantv (ambas telefonías del Estado) por una supuesta falla de “fibra óptica”. Pleonástico decir que las actividades educativas y comerciales quedaron suspendidas.
  • Y sobre el estado Nueva Esparta, parece que las espinas les llegaron todas juntas, porque aunque usted no lo crea desde hace más de un mes en el Palacio de “Justicia” los jueces tienen paralizadas las decisiones de todo ámbito penal, civil o administrativo, simplemente porque se quedaron sin toner para imprimir las sentencias y decisiones. ¿Será un ensayo de la misión “justicia socialista”?
  • Respetamos a quienes van a abstenerse en la próxima elección presidencial, pero, ¿Qué pasaría si todos salimos a votar contra Maduro? ¡Nos quedan unos días para tomar la mejor decisión!

Pescao Salao el sabor del mar en las palabras

@jvivassantana


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