Caracas, 18 de agosto de 2019.

Por: Leandro Rodríguez Linárez*

@leandrotango

Ante las sanciones internacionales producto de la ruptura constitucional y democrática, ante las trágicas consecuencias de 20 años calcando leyes cubanas para imponer el modelo castrista, leyes que nos desvenezolanizaron, tergiversaron lo económico, lo político y lo social, ante las secuelas mundiales por las arbitrarias e ilegales expropiaciones, nos encontramos con la reacción del régimen para “hacer frente” a las consecuencias de sus actos, veamos:

  1. Marchas
  2. Contramarchas
  3. Concentraciones
  4. Recolección de firmas
  5. Creación de slogans
  6. Creación de jingles/canciones
  7. Creación de propagandas/campañas mediáticas
  8. Redoblaje del proyecto cubano (adelanto de elecciones AN, mayor represión, persecución etc.)
  9. Diálogos dilatorios, estériles, inconclusos.  

Nos preguntamos, qué será de nosotros los venezolanos cuando estas acciones nada resuelven, solo empeoran lo que ya es grave. Valga decir, esas presuntas acciones de calle, como las marchas, contramarchas, concentraciones, recolección de firmas y demás actos oficiales con público cautivo, cada vez son más raquíticos, ni obligando a los funcionarios públicos, ni a los beneficiarios del “Carnet de la Patria” movilizan pueblo, viéndose obligados a recurrir a la “orden militar” para que las milicias y efectivos castrenses asistan, hagan bulto.

La creación de slogans, jingles, canciones y propagandas forman parte de una estrategia mediática por demás antiquísima, obsoleta. Recurren a banales argumentos afectivos y a todo tipo de febles excusas a sus trágicos errores/pecados que, a estas alturas, la inmensa mayoría de los venezolanos ni remotamente creen, están sumamente claros en lo que ocurre. No ha podido echar el guante a las redes sociales, sin embargo, siempre ha sido el más anhelado deseo, ha impuesto bloqueos selectivos, ralentización de todas las comunicaciones posibles, pero no nos extrañe, ante la acelerada caotización del caos, pronto implante ese bloqueo general como en Cuba, Corea del Norte, China y demás espantosos modelos progobiernos, antipueblos.

La “huida hacia delante” como el adelanto de elecciones AN, mayor represión, persecución, la dilación del diálogo, entro otros, son estratagemas solo impactan la política interna, pero las consecuencias del chavismo han extrapolado las mismas, se convirtió en un problema global.

A pesar de que pueda mostrarse bravucón contra los venezolanos desarmados y amantes de la paz, las acciones que buscan reconstitucionalizar y democratizar al país no solo llueven en suelo patrio sino desde el exterior, superar el castrismo venezolano es una meta global.

En la manera como reacciona el régimen solo empeora su crítica condición. He allí el dilema, no solo empeora su crítica situación de sustentabilidad, sino la de todos los habitantes del país, a medida de que continúe el castrismo venezolano en el poder, más precaria será la condición de vida del pueblo.

Lo que Venezuela necesita es reinstitucionalizarse, el imperio de la ley con un marco jurídico redactado según nuestras necesidades y fortalezas reales, necesita basar su desarrollo en nuestra ciencia, tecnología, en la educación, en el trabajo, en nuestro aparato productivo.

Necesita una democracia perfectible, donde los funcionarios públicos sean tratados como lo que son, empleados del pueblo no “líderes supremos”. Venezuela necesita exactamente lo contrario a lo que el chavismo representa e impone a la fuerza.

* Politólogo, analista político, articulista de opinión.

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